Desde su debut en los Juegos Olímpicos de Río 2016, el Equipo Olímpico de Refugiados (EOR) representa a 120 millones de personas desplazadas en todo el mundo. Estos atletas han dejado su huella en las Olimpiadas de Río, Tokio y París, logrando importantes avances, como la histórica medalla de bronce obtenida por Cindy Ngamba en 2024. A lo largo de estas tres ediciones, el EOR ha crecido en número y en logros, demostrando que, a pesar de las circunstancias, el espíritu olímpico y la excelencia deportiva no conocen fronteras.
Cindy Ngamba, una boxeadora camerunesa refugiada en el Reino Unido, hizo historia en los Juegos Olímpicos de París 2024 al ganar la primera medalla olímpica para el Equipo Olímpico de Refugiados. Con su victoria en los cuartos de final sobre la francesa Davina Michel, Ngamba aseguró una medalla de bronce, un logro sin precedentes para la delegación.
El Equipo Olímpico de Refugiados, conocido por sus siglas en francés EOR (Équipe Olympique des Réfugiés), se formó para representar a los 120 millones de refugiados en todo el mundo. Estos atletas, que han huido de la guerra, la violencia y la persecución, compiten bajo un emblema propio: un corazón rodeado de flechas, simbolizando su experiencia compartida.
El Comité Olímpico Internacional (COI), a través de Solidaridad Olímpica Internacional, se encarga de cubrir los costos de la preparación e indumentaria deportiva, asegurando que los atletas refugiados reciban el apoyo necesario para competir. La Fundación del Refugio Olímpico ha invertido 23.9 millones de dólares en esta iniciativa, apoyando a personas desplazadas mediante el deporte y ofreciendo oportunidades de desarrollo y esperanza.
De acuerdo con la definición del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), un refugiado es alguien obligado a escapar de su país por causas de guerra o violencia. Entre los casos de los deportistas del EOR, los motivos son distintos: desde conflictos armados hasta persecuciones por etnia, religión o pertenencia a determinados grupos sociales. Al recibir la condición de refugiado por parte de la ONU y cumplir con los requisitos deportivos, los atletas pueden formar parte de este equipo.
El inicio del EOR en Río 2016

“No tienen bandera ni himno que representar. Estamos afectados por la magnitud de esta crisis de refugiados, a quienes queremos enviar un mensaje de esperanza”, indicó Thomas Bach, presidente del COI en 2015, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), al anunciar la creación del EOR. De esta manera, se brindó la oportunidad de participar a deportistas que, debido a su situación, no tendrían la posibilidad de calificar para estos torneos de alta exigencia.
Las Olimpiadas de Río 2016 marcaron el inicio de la participación del equipo de refugiados. La selección estuvo integrada por 10 deportistas que compitieron en las disciplinas de atletismo (maratón, 400, 800 y 1500 metros), natación y judo. La encargada de comandar el equipo durante la ceremonia de inauguración fue Rose Lokonyen, una atleta sursudanesa que disputó la prueba de 800 metros femeninos.
El mejor resultado del EOR durante esta edición lo obtuvo el judoca Popole Misenga, quien compitió en la categoría de -90 kg. Ganó su primer combate al vencer al representante de India, Avtar Singh. Sin embargo, en la siguiente ronda cayó derrotado ante el surcoreano Gwak Dong-Han.
Cerca del podio en Tokyo 2020

Para la edición de Tokio 2020, 29 refugiados midieron sus habilidades a nivel olímpico, participando en deportes como natación, atletismo (maratón, 100, 800 y 1500 metros), bádminton, boxeo, remo, ciclismo, judo, karate, tiro, taekwondo, halterofilia y lucha.
La primera medalla en la historia del EOR estuvo cerca de ser conseguida por la taekwondista Kimia Alizadeh. Tras caer ante Tatiana Minina de Rusia en las semifinales, disputó la medalla de bronce ante Hatice Kübra İlgün. Con un resultado de 8 a 6 a favor de la deportista turca, la refugiada iraní terminó en el cuarto lugar.
Otra participación destacada fue la de Aker Al-Obaidi en la disciplina de lucha grecorromana. Luego de vencer a Souleymen Nasr de Túnez, clasificó a los cuartos de final del torneo, donde se enfrentó al georgiano Ramaz Zoidze. Finalmente, el atleta nacido en Irak alcanzó la octava posición en la tabla general.
Por su parte, cabe resaltar la victoria de Dorian Keletela en la fase preliminar de la prueba de velocidad de 100 metros. Con un tiempo de 10.33 segundos, superó su propia marca personal y clasificó a las carreras de clasificación. En esa etapa, terminó en la octava posición.
El equipo más grande de refugiados en París 2024

En los Juegos Olímpicos de este año, se presentaron 36 atletas del EOR, conformando el equipo de refugiados más grande hasta el momento. Han competido en disciplinas como natación, atletismo (salto de longitud, maratón, 100, 800, 1500, 5000 y 10000 metros), bádminton, boxeo, breaking, piragüismo, ciclismo, judo, tiro, taekwondo, halterofilia y lucha.
Es la segunda vez que el equipo cuenta con presencia latina, con el piragüista Fernando Dayán y el pesista Ramiro Mora, ambos de Cuba, así como el tirador venezolano Edilio Centeno. El primer latino en formar parte del EOR fue Eldric Sella, también de Venezuela, quien participó en la categoría de -75 kg en boxeo en Tokio 2020.
La obtención de la medalla de bronce de Cindy Ngamba, lejos de ser el final, marca un precedente para las futuras generaciones de atletas del EOR, mostrando lo que son capaces de alcanzar. De esta manera, el mensaje de esperanza y perseverancia puede llegar a diferentes personas que, por diversos motivos y contextos, tuvieron que huir de su país de origen.