Renzo Palza: de competidor nacional a entrenador juvenil de kickboxing

Palza compitió a nivel internacional desde el 2016 como kickboxeador; sin embargo, después de conocer la condición de este deporte entre su comunidad juvenil decidió entrenar a niños.

Renzo Palza entrenando a un niño en el barrio El Porvenir, La Victoria. (Foto: @renzocpm)

La carrera de Renzo Palza en el kickboxing, deporte que alterna técnicas del boxeo y las artes marciales, empezó después de pasar por otras disciplinas de contacto. Primero, practicó karate y luego muay thai. 

Al comenzar la década del 2010, su padre practicaba muay thai a escondidas, pues consideraba que era un deporte muy violento para su hijo. Sin embargo, un día le mostró videos de sus entrenamientos y peleas y Renzo se sintió atraído por esta disciplina.

Si bien practicaba karate de forma recreativa, el muay thai lo sedujo rápidamente. Dos años después de su primera incursión en este deporte se mudó al distrito limeño de Jesús María, donde no podía entrenar con normalidad. 

Entonces, dio el salto al kickboxing. Con ayuda de su madre encontró al entrenador César Sesoko, quien logró que Palza diera sus primeros pasos en el deporte de origen japonés.  Bajo la tutela de Sesoko, mejoró su entrenamiento, su condición física y técnica, por lo que fue capaz de participar en competencias entre escuelas de esta arte marcial, luego metropolitanas, y, finalmente, nacionales. 

La ayuda de su entrenador para avanzar en este deporte fue esencial para Palza: “Encuentras gente muy buena, muy humilde y dispuesta a ayudarte con conocimiento y disciplina. Comparten sus experiencias, es muy valioso”, afirma el peleador.

Renzo Palza (izquierda) junto a su entrenador César Sesoko y Henry Siquihua, durante los Juegos Panamericanos de Kickboxing 2016. (Foto: @renzocpm)

En 2016 compitió por primera vez de manera internacional en Ecuador, en donde se enfrentó al argentino Edgar Maldonado, frente a quién perdió el combate. Sin embargo, se encontró con él en 2018, momento en el que decidió participar en un campamento de entrenamiento que Maldonado le mencionó. 

Allí no solo conoció más personas relacionadas al kickboxing y mejoró su técnica de pelea, sino que empezó a descubrir su vocación de maestro en este deporte. Durante su etapa como competidor, su madre le presentó la iniciativa de crear escuelas de kickboxing y otros deportes para niños y al poco tiempo empezaron ese proyecto.

El objetivo de estas escuelas es enseñar disciplina y respeto como deportistas y, al mismo tiempo, alejar a la juventud de la delincuencia y las sustancias dañinas. “Venimos trabajando bien con los niños, es bonito que a los 10 o 12 años empiezan a saber de esto. Es inspirador”, afirma Palza. Y así el competidor pasó a ser entrenador infantil y juvenil de kickboxing. 

“Para que la gente se convenza de que somos personas tranquilas dispuestas a ayudar invitaria a que vengan a entrenamientos y que traten con nosotros. Que nos conozcan un poco más”, sostiene el deportista.

Palza es también estudiante de la carrera de ‘Comunicación audiovisual’, en la cual retrata su otra gran pasión: los animales. “Mi sueño es ir a África y fotografiar la mayor cantidad posible de animales. Si bien tomo fotografías sobre kickboxing, me gusta más fotografiar a los animales y la vida salvaje”, sostiene.

Los estudios son muy importantes para Palza, al punto de querer terminarlos para poder continuar con su carrera deportiva a nivel internacional: “Para volver a las competiciones representando al país primero debo terminar la carrera y luego agarrar ritmo en competencias nacionales. Otro factor para volver es que se me permita seguir siendo entrenador”, afirma.

Renzo Palza con un cinturón conmemorativo de los Juegos Bolivarianos de Kickboxing 2014. (Foto: @renzocpm)

Últimamente, el kickboxing ha tomado más importancia en el Perú, sin embargo, cuando Palza empezó, la situación era totalmente distinta. “Inicialmente no teníamos mucho apoyo económico en competencias, hubo veces en las que pagamos nuestros propios pasajes. Afecta, obviamente, pero las ganas y la motivación no se apagaron, siempre hay que tener la motivación para practicar el deporte”, sostiene. 

Sobre la condición actual del kickboxing, asegura que “desde la federación peruana están promoviendo más este deporte”. Después de todo lo vivido, Renzo Palza entiende que sin importar a qué se esté dedicando, el deporte debe ser parte de su vida. 

“El deporte me dejó la lección de ser perseverante, luchar y trabajar por los objetivos que uno desea. Habrá exigencia y sacrificio y es importante aprender a valorar lo que hacen todos alrededor para que uno consiga sus objetivos. Sirve para mí y puede servir a muchas otras personas, no solo en el deporte, sino también en la vida”, concluye.

Gino Obregon

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