
Tras una serie de trabajos, la empresa encargada de la restauración, Atemporal S.A.C. indicó la presencia de restos de azulejos antiguos en la Casa Riva Agüero y posibles canales de agua subterráneos que dificultan el proceso de mantenimiento y que cambian los planes que se tenían estipulados originalmente, alargando así el proceso que se tenía planificado para noviembre de este año.
En el 2022, la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) anunció que se iniciarían los trabajos de restauración de la Casa Riva Agüero (Jr. Camaná) debido al deterioro de diferentes zonas del inmueble con la humedad como causa principal y que incluso imposibilita la utilización del portón principal que se encuentra aplastado por una de las vigas, dejando así el ingreso únicamente por la pequeña puerta peatonal.
Sin embargo, las obras recién comenzaron el 15 de mayo del presente año, y contaban con un permiso de trabajo por parte de la municipalidad y la universidad hasta el día 9 de noviembre, plazo que no alcanzará para completar la reparación de las zonas afectadas debido a los contratiempos y hallazgos presentados.

Hoy en día, como indicó la arquitecta Iraida Carbajal, encargada de la restauración con la empresa, el avance de la obra se encuentra recién en un 45%, un retraso que se debe a la necesidad de remodelar otros muros de la casa que no se creían en mal estado, así como evitar que la humedad del subsuelo afecte tanto a la casa Riva Agüero como a la casa O’Higgins (contigua a la primera).
Según Carbajal, uno de los principales descubrimientos son retazos de azulejos que indican el color original que tenía la fachada de la casa: “se conoce que antes de su última remodelación en 1947, el color de la casa era verdoso, por lo que hemos evaluado pintarla de la misma manera en que se veía”, alegó.
A esto se suma la complejidad de instalar la iluminación para los balcones, pues estos han cedido hacia abajo debido a la putrefacción de la madera, así como el mal estado de los muros, que no son de adobe como se creía, sino una mezcla de tierra, ladrillo, etc., probablemente realizados como trabajo acelerado tras uno de los terremotos que sacudió Lima.

La casa cuenta con una biblioteca con importantes piezas culturales de la historia de nuestro país y el archivo histórico Riva Agüero, que contiene documentos de José de la Riva Agüero y Osma, nieto del primer presidente del Perú y ex dueño de la casa, con manuscritos, fotos e impresos sobre la época colonial, republicana, la vida del ex primer ministro, entre otros.
De acuerdo con Carbajal, una parte de los libros, documentos y material existente se ha trasladado cuidadosamente a la casa O’Higgins (también propiedad de la PUCP) y otra parte aún se encuentra almacenada en zonas que no se han intervenido aún.
Cabe recordar que en la casa funcionaba un instituto de investigación y difusión de las disciplinas humanísticas de la PUCP, conformado por profesores e investigadores de las ramas de arqueología, arte, literatura, que en la actualidad se encuentran trabajando de manera temporal en la casa O’Higgins.
Carbajal aseguró además que existe una dificultad para las labores pues la casa no produce ingresos propios que puedan sustentar este tipo de restauraciones y cuenta con un presupuesto limitado para la realización de este proyecto que, según la propia universidad, constaría de tres etapas: la primera, problemas estructurales, la segunda, acabados y la tercera, que recién se proyectará en 2026.
La casa Riva Agüero es una de las propiedades que la PUCP posee en el Centro de Lima, lugares en los que pretende conservar y velar por la historia de espacios históricos de nuestro país. Otros ejemplos son la mencionada casa O’Higgins, o el edificio en la plaza Francia donde funciona el museo de arqueología: Museo de Arqueología Josefina Ramos de Cox.
