
El I Open Internacional “Master Chess Perú 2023” fue realizado en Perú en febrero de este año y en él participaron cinco países: Cuba, España, Bolivia, Venezuela y Perú. El GM Julio Ernesto Granda Zúñiga fue el ganador del torneo, tras estar alejado de este deporte desde el 2019. Este 2023, celebra sus 60 años compitiendo en ajedrez.
Inicios
Nació en Camaná, Arequipa. A la corta edad de 14 años, se coronó campeón mundial infantil de ajedrez. Con el tiempo, se convirtió en uno de los mejores ajedrecistas del mundo. Su inicio en esta disciplina fue circunstancial porque tenía cinco años y no vivía en un contexto en el que pudiera desarrollarse en el ajedrez, pero fue su padre, Daniel Granda, quien le enseñó el deporte y captó su atención a muy temprana edad.
Para Julio, se trata de mucho más que un juego. Es una pasión que tiene una larga historia: “Se han dicho tantas cosas sobre el ajedrez que cuesta tener una interpretación propia, pero yo lo veo como un ejercicio porque uno tiene que pensar en sus limitaciones, intentar buscar la verdad, mientras piensa de la manera más lógica posible”, señala.
Suma de logros
En su extensa carrera de casi sesenta años, ha sumado muchos logros a nivel nacional e internacional. Participó en su primer torneo a los seis años, en 1973. Su primer logro fue el Mundial Infantil Sub-14 en 1980 en México, cuando apenas tenía 13 años.
Cuatro años después, ganó el Panamericano Juvenil en Lima. Otros logros importantes fueron el Torneo Internacional de Barcelona, en 1990; el Torneo Internacional New York Reshevsky Memorial; en Estados Unidos en 1992 y el IV Torneo Continental de Ajedrez en 2007.
Sin embargo, el torneo que más lo ha reconfortado ha sido el que se realizó en el Perú en 1985, entre los seis mejores del campeonato nacional y en el que obtuvo 100 % de efectividad: “Creo que es el resultado, pese a no ser un torneo internacional, que mejores sensaciones me sigue dejando”.
El GM Julio Ernesto Granda Zúñiga salió victorioso del campeonato ganando 8 puntos de los 9 posibles. Ahora, el ajedrecista menciona que ganar el Open Internacional Master Chess Perú 2023 le dejó una gran satisfacción debido a que desde el 2019 no competía.
Academia Julio Granda
Julio lleva muchos años disputando torneos, aunque actualmente lo hace de una manera más pausada. Desde los 12 años empezó a viajar por el extranjero. Después de haber estado con su familia viviendo una década en España, regresó al Perú en 2018 decidido a darle un nuevo rumbo a su carrera.
“Cuando vine, me surgió la idea de hacer una academia para transmitir mis conocimientos y experiencias a todos los interesados, especialmente a los niños y jóvenes porque considero que el ajedrez es una actividad muy provechosa que no solamente estimula el intelecto sino muchas inquietudes”, dice Julio.
Para él, no hay una fórmula secreta definitiva en el ajedrez y, como cualquier actividad, se requiere disciplina, confianza y todas las virtudes que son inevitables en cualquier proceso.
“Hay que tener una pasión, una determinación en mejorar. Cuando uno compite, tienes que estar con el ánimo a tope, buscando la victoria y si hay un talento especial, se puede conseguir grandes resultados, pero para eso hay que creérsela”, resalta.
Julio añade que es normal fallar, a pesar de que uno siempre hace lo mejor posible: “Si pudiera aconsejar a mi yo del pasado, le diría que haga las cosas con más decisión y determinación. Eso toma un peso importante en la jugada”.
Este año, celebrará seis décadas compitiendo y planea continuar en el camino de la enseñanza en su academia: “Tengo un compromiso inevitable con el ajedrez y voy a seguir relacionado a él. No tengo muchas perspectivas de jugar un torneo, salvo donde se den una serie de condiciones de coordinación. Más adelante, me gustaría poder promover el ajedrez de una manera presencial en todo el Perú”, detalla.

El ajedrez en el Perú
Julio considera normal que mucha gente se sorprenda de que en el Perú, un país con muchas limitaciones en cuanto a organización y estructura educativa, el ajedrez nacional haya trascendido las fronteras y ganado un lugar importante internacionalmente, gracias al surgimiento de campeones a corta edad.
“Lamentablemente, no hay un medio adecuado en el cual un joven se pueda desarrollar, pero hay un talento reconocido que creo esta mejorando bastante. La gente no solamente en el Perú, sino en el mundo, está teniendo un buen momento”, resalta.
El GM considera que no se puede vivir profesionalmente del ajedrez, debido a la escasez de torneos y competencias. Sin embargo, reconoce que sí hay grandes posibilidades en la enseñanza de este deporte.
“La pandemia ha tenido una influencia decisiva en la virtualidad. Bajo este contexto, hay muchos entrenadores, alguno de ellos son anónimos, que están haciendo un buen trabajo en formar a los niños talentosos y eso sería interesante de rescatar y potenciar”, agrega.
En el campo de batalla
Después de tantos años de competición, Julio considera que su recorrido y las experiencias ganadas en cada uno de los torneos en los que participó no tienen precio. Además, está convencido que les ha sacado provecho entregando todo al representar al Perú.
Está seguro de que existe una relación entre la personalidad del jugador y su estilo de juego: “En unos se hace más evidente que en otros. En mi caso, pese a que tengo mis intermitencias, creo que también se refleja y es algo que incluso se podría aprovechar para medir o hacer algún estudio que pueda ser provechoso”, afirma.
Al final del día, el balance de una vida dedicada a este deporte es positivo: “Obviamente, en ese trajín hay luces y sombras, pero uno tiene que rescatar lo más positivo y creo que realmente ha valido la pena”, concluye el ajedrecista.