
La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) ha activado el estado de alerta ante la ocurrencia de un Niño Costero en el Perú durante 2026, cuyo desarrollo podría extenderse desde marzo hasta noviembre.
De acuerdo con el último comunicado oficial (N.º 04-2026) del 27 de febrero, las condiciones cálidas serían, en principio, de magnitud débil durante la mayor parte del periodo, con la posibilidad de alcanzar una intensidad moderada hacia el mes de julio, dependiendo de la evolución de la temperatura del mar frente a la costa peruana.
Incremento de lluvias y riesgo de desbordes
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI) prevé que la costa norte será la zona más afectada en la fase inicial del fenómeno, especialmente entre marzo y abril, periodo en el que podrían registrarse precipitaciones de normales a superiores, con episodios de lluvias moderadas a fuertes y posibles eventos extremos. Por su parte, la costa central y sur continuará experimentando lluvias episódicas moderadas a intensas en marzo.
Debido a este incremento en las precipitaciones, se espera que aumente la activación de quebradas, desbordes de ríos, inundaciones urbanas e interrupciones en vías de comunicación, principalmente en zonas con infraestructura de drenaje limitada o alta exposición a lluvias estacionales, como ha sucedido recientemente en Piura, Tumbes, Lambayeque, Arequipa e Ica.

En Lima Metropolitana ya se ha reportado el aumento en los caudales de los ríos Rímac, Chillón y Lurín a causa de las lluvias intensas en la sierra central, llevando al Senamhi a declarar alerta naranja ante la situación del río Rímac.
Solo en enero, estas situaciones de emergencia generadas por las lluvias han dejado ya 9 000 damnificados, 85 000 afectados y 51 fallecidos, según el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).
Impactos térmicos
Se prevén temperaturas superiores a lo normal, que podrían alcanzar hasta los +3 °C en la costa. El Senamhi registró una temperatura máxima de 35.2 °C el 24 de marzo, una cifra que no se veía desde El Niño extraordinario de 1998.
Este aumento en la temperatura durante el verano podría derivar en valores por encima del promedio histórico el resto del año, es decir, en un otoño e invierno más cálidos y alteraciones en los ciclos productivos de sectores como agricultura y pesca.

Condiciones oceánicas aún en transición
En paralelo, el ENFEN señala que el Pacífico central (región Niño 3.4) mantendría una condición climática neutra al menos hasta mayo de 2026. Aunque no se proyecta un evento extremo en el corto plazo, la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas durante el primer semestre será determinante para definir la magnitud final del fenómeno y sus impactos territoriales.
Esta evolución continuará siendo monitoreada por la Comisión Multisectorial del ENFEN, cuyo próximo Comunicado Oficial será el 13 de marzo de 2026. Ante esta situación, las autoridades recomiendan tomar las medidas necesarias de prevención para reducir el riesgo de desastres y preparación ante posibles emergencias.
