Perú continúa perdiendo bosques: Ya ocupa el quinto lugar mundial en deforestación

Arte: Marcela Villanueva

Pese a sus compromisos internacionales, Perú registró en 2024 un aumento sin precedentes en la pérdida de bosques primarios, impulsado por incendios y cambios legales que debilitan la protección forestal.

Según datos de la plataforma Global Forest Watch del World Resources Institute, el Perú registró un incremento de 0,05 mega hectáreas (Mha) en la pérdida de bosques tropicales primarios entre 2023 y 2024, una cifra que lo ubica como el quinto país con mayor deforestación en el mundo.

Este preocupante aumento de deforestación está estrechamente ligado a prácticas ancestrales de “roza y quema” realizadas para despejar el terreno para la agricultura. Además, recientes modificaciones a la ley forestal han eliminado la exigencia de realizar un análisis técnico riguroso de los suelos privados antes de cambiar su uso, condiciones que estarían promoviendo la tala ilegal con destino agrícola y aumentando el riesgo de incendios forestales.

A nivel global, los trópicos sufrieron un récord histórico en pérdida de selvas primarias: 6,7 millones de hectáreas destruidas en 2024, una cifra casi doble que la del año anterior, generando 3,1 Gt de emisiones de gases de efecto invernadero. En este escenario, los incendios provocaron cinco veces más pérdidas en comparación con 2023.

Perú ocupa el quinto puesto a nivel mundial y el tercer puesto en Latinoamérica en pérdida de bosques tropicales primarios. (Fuente: World Resources Institute)

América Latina fue una de las regiones más afectadas a nivel mundial. En varios países, los incendios respondieron por al menos el 60 % de la deforestación primaria, y en el caso específico de Perú, la destrucción vinculada a incendios fue 135%, la tasa más alta entre los 10 países con mayor pérdida mundial. 

En el 2024, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) registró 1921 incendios forestales en Perú, alcanzando niveles sin precedentes. (Fuente: Actualidad Ambiental)

Las causas apuntan principalmente a una combinación de cambio climático y políticas de desregulación. El 2024 registró el año más caluroso hasta la fecha, con condiciones de sequía intensificadas por El Niño y el calentamiento global. Estas condiciones favorecieron la propagación masiva de incendios provocados por acciones humanas desreguladas, generalmente para transformar bosques en terrenos agrícolas.

La pérdida de hectáreas conlleva consecuencias profundas para el país, como el deterioro de biodiversidad, la alteración en el ciclo hidrológico, la generación de emisiones de carbono, erosión de suelos, y una mayor vulnerabilidad de las comunidades amazónicas peruanas que dependen de estos ecosistemas.

El informe de WRI destaca la urgencia de actuar con firmeza para reducir la pérdida de bosques, ya que, sin cambios sustantivos, los compromisos internacionales como la Declaración de Glasgow de 2021 para la protección de ecosistemas, a la que Perú se adhirió en la COP16 de 2021, serán prácticamente inalcanzables.

Isabella Riva

Licenciada en Linguística y Literatura con mención en Literatura Hispánica de la PUCP. Redactora periodística en Departe.

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