
El retorno al sistema bicameral tras 30 años despierta interrogantes en la ciudadanía peruana. El abogado Diego Pomareda, magíster en Derecho Constitucional de la PUCP, docente e investigador, explica qué significa este cambio y cómo impacta en el sistema político peruano.
¿Qué representa para el Perú el retorno al sistema bicameral tras 30 años?
El retorno a la bicameralidad es la reforma constitucional más importante desde 1993, con cerca de 60 artículos modificados. Tradicionalmente, nuestro país ha tenido sistemas bicamerales: de las 12 constituciones que ha tenido el Perú, al menos ocho trabajaron con dos cámaras. Este cambio busca volver a un modelo al que históricamente se estuvo acostumbrado, tras décadas con una sola cámara legislativa.
¿Qué es y para qué sirve el sistema bicameral?
El sistema bicameral implica una división en dos cámaras del Parlamento. La lógica es que una de ellas la denominada cámara alta o Senado pueda revisar y reflexionar con mayor calma sobre las leyes y decisiones tomadas por la cámara baja. Este diseño se compara con sistemas de larga data como Estados Unidos o Alemania, donde la cámara revisora actúa como contrapeso dentro del proceso legislativo.
¿Qué funciones tiene la Cámara de Diputados?
La Cámara de Diputados, también llamada cámara baja, presenta iniciativas legislativas y, sobre todo, ejerce el control político. Esta incluye facultades como interpelar y censurar ministros, promover vacancias, plantear cuestiones de confianza y realizar comisiones investigadoras. Su papel central es fiscalizar al Ejecutivo y otros organismos públicos.
¿Y qué funciones cumple el Senado?
El Senado actúa como cámara revisora. Puede aprobar, modificar o rechazar leyes surgidas de la Cámara de Diputados. Además, concentra funciones clave como la elección de altas autoridades del Estado: magistrados del Tribunal Constitucional, el defensor del pueblo y miembros del Banco Central de Reserva, etc. Esto le confiere un papel decisivo en el equilibrio de poderes.

¿Significa esto que el Senado tiene más poder?
Sí, la estructura asimétrica del nuevo Parlamento peruano hace que el Senado tenga mayor peso en aspectos críticos, especialmente en la designación de autoridades fundamentales y en la facultad de modificar leyes aprobadas por la cámara baja. Esto puede transformar sustancialmente las decisiones legislativas y, por ende, la configuración del poder político.
¿Los jóvenes están preparados para comprender este cambio?
No necesariamente. La reforma se aprobó sin una amplia deliberación pública ni campañas educativas que expliquen su alcance. Esto deja a muchos votantes, sobre todo los jóvenes que representan un importante número de electores, con poco conocimiento sobre qué cambia y por qué importa.
¿Cuál es el riesgo de esta información insuficiente?
Cuando la ciudadanía no domina conceptos clave como bicameralidad o las funciones de cada cámara, existe el riesgo de que la voluntad popular no se traduzca en decisiones informadas en las urnas. Además, con más de 39 partidos en la carrera electoral y miles de candidatos, la complejidad del proceso puede aumentar la confusión.
¿Quiénes deberían educar a la ciudadanía al respecto?
Instituciones públicas como ONPE, JNE y RENIEC, así como universidades, colegios y los propios partidos políticos, tienen un rol pedagógico esencial para explicar estos cambios. Solo con educación y comunicación claras se podrá cerrar la brecha que existe con esta reforma y la comprensión ciudadana.
