Gripe aviar sin control: el H5N1 avanza entre especies y activa temores de una nueva pandemia

Arte: Valeria Rodriguez

El virus H5N1, altamente letal en aves, ya ha infectado a varios mamíferos y, en casos aislados, a humanos. Cada salto entre especies aumenta el riesgo alarmante de una mutación del virus que permita la trasmisión de persona a persona.

Desde el 2020, el virus H5N1 se ha identificado en especies mamíferas como zorros, leones marinos, osos y vacas lecheras en América, Europa y Asia, lo que ha generado alarma internacional (Fuente: Minsa y Mongabay).

La influenza aviar H5N1, antes limitada a aves, ha cruzado a mamíferos y humanos en un nivel sin precedentes. Más de 70 personas han sido infectadas por gripe aviar en Estados Unidos en el último año, desde que se confirmó el primer contagio humano vinculado al ganado vacuno. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), aún no hay evidencia de una transmisión sostenida del virus entre personas.

Sin embargo, cada vez que el virus cruza de una especie a otra, aumenta el riesgo de que se adapte a la transmisión entre mamíferos y, eventualmente, entre humanos, algo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de todo el mundo.

“Las mutaciones [del virus] deben ser monitoreadas para detectar cambios que puedan favorecer la transmisión a y entre humanos, lo que aumentaría el riesgo de una pandemia”, advierte un informe reciente de los CDC.

De hecho, desde su propagación mundial en el 2020, la cepa H5N1 ha sido detectada en al menos 485 especies de aves y 48 especies de mamíferos. En América del Sur, ha causado la muerte de más de 20,000 elefantes marinos en Argentina y el 41% de los pelícanos en Perú. 

En Norteamérica, más de 168 millones de aves de corral han sido sacrificadas y su detección en la leche de vaca ha llevado a una mayor vigilancia en el consumo de lácteos pasteurizados.

La propagación geográfica de mamíferos afectados por H5N1 en dos periodos distintos de infección, 2003-2019 (A), y la situación actual, 2020-2023 (B), demuestra su rápida expansión (Fuente: CDC).

A diferencia de brotes anteriores, el actual se caracteriza por su duración prolongada, mayor letalidad en animales y una capacidad inusual de cruzar barreras de especie. Por eso, expertos insisten en la urgencia de una respuesta internacional coordinada. 

Hasta ahora, el contagio humano se ha asociado a un contacto directo con aves de corral o mamíferos enfermos, especialmente en contextos rurales y ganaderos. Sin embargo, los antecedentes no permiten bajar la guardia:

“Uno de los virus de influenza más graves que han afectado a humanos —la gripe española de 1918— se desarrolló a partir de un virus de influenza aviar que se adaptó a humanos”, recuerdan los CDC.

Frente a esta amenaza, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los CDC han intensificado el aislamiento de brotes y las medidas de bioseguridad en explotaciones agrícolas. Además, se insiste en evitar el contacto con animales enfermos y mantener prácticas de higiene estrictas en zonas ganaderas para evitar la propagación del virus.

Isabella Riva

Licenciada en Linguística y Literatura con mención en Literatura Hispánica de la PUCP. Redactora periodística en Departe.

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