Diana Bueno Mercado, cofundadora de Vocifera: “Lo que nos moviliza es nuestra propia historia”

Arte: Maricielo Rivera

Años después de egresar de las aulas universitarias, descubrió que reportear para un medio tradicional no era su único propósito de vida. Con una visión de la sociedad moldeada por las costumbres y tradiciones de sus abuelos migrantes, trabajó casi cuatro años en La República, donde pasó de redactora a coordinadora web, y luego dio el salto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Hoy es cofundadora de Vocifera, un medio independiente especializado en historias de mujeres, diversidades y territorios, que ganó un financiamiento del Google News Initiative antes de su lanzamiento. 

¿Cómo fue crecer en El Agustino?

Mis abuelos han marcado un montón en cómo percibo Lima. Ahora soy más consciente de que mi identidad está constituida en gran parte por las tradiciones y las costumbres que me heredaron mis abuelos paternos, que son de Huarochirí. Cada año íbamos a fiestas y siempre me llevaban a Huarochirí; de niña no lo entendía. Ahora sí: la fiesta de Cochas es un lugar de encuentro de migrantes huarochiranos en Lima. En todas las fiestas de mi familia paterna sonaban las canciones de Revelación 540.

¿Cuándo supiste que querías ser periodista?

Desde primero de secundaria ya sabía que quería ser periodista. Me puse a investigar en la PC antigua de la casa de mi abuelo. Antes había pensado en estudiar artes escénicas, pero mis papás me dijeron que eso no me iba a dar de comer. Siempre he sido muy curiosa, me gustaba hablar, leer, escribir, participar en concursos de cuentos y declamar poesía. Era una suma de factores.

¿Por qué te especializaste en género y diversidad?

Siento que es la historia de mi madre. Desde muy pequeña he sido como su compañera. Ella era joven y me tocó sostenerla emocionalmente varias veces, aunque a veces eso no debería pasar cuando eres niña. Ella atravesaba situaciones de violencia y yo las veía muy de cerca. Eso hizo que dijera: “no quiero repetir esta historia, no la quiero para mí”. Luego, en la universidad, entré a una colectiva feminista y ahí empecé a darle nombre a cada una de estas cosas.

¿Cómo fue tu paso por La República?

Creo que pude crecer un montón y tuve la libertad de crecer profesionalmente. Ingresé siendo redactora y culminé siendo una de las coordinadoras web, con todas las secciones a mi mando. Pero también supe, por compañeras que ocuparon el puesto de editora de género, que había mucho cuestionamiento a esa figura. Quienes tienen los cargos altos deberían ser quienes le den el valor que debe tener el enfoque de género en el periodismo, y eran quienes más lo despreciaban.

¿Por qué dejaste La República?

No me fui porque dejara de gustarme el periodismo. Estaba con la maestría y con el sueldo que ganaba no podía pagarla; me vi empujada a buscar otro trabajo. Estuve cerca de cuatro años y han sido de las mejores experiencias laborales que he tenido. Ya en el PNUD, mirándome desde afuera, me di cuenta de que no basta con solo trabajar y ya: tienes que hacer algo más, no termina ahí, necesitas hacer algo por tu cuenta.

¿Cómo nació Vocifera?

Con Claudia Cuña Santos, mi cofundadora, que también trabajó en La República. Ella es cusqueña y experta en interculturalidad y género. Nos decíamos que teníamos que aportar algo a la sociedad; pensamos en un pódcast, pero yo le decía que había que hacer algo más grande. La idea estuvo en incubadora cerca de dos años. Después ganamos un financiamiento del Google News Initiative, fuimos cuatro medios en Perú, y fue el gran empuje que necesitábamos para decir: ya, hay que poner manos a la obra.

¿Qué impacto han tenido?

Nos importa cómo estamos cambiando ciertas vidas. Con los contenidos del Mes del Orgullo, en TikTok, mucha gente comentaba que no tenía grupo para ir a la marcha, y las propias publicaciones se convirtieron en un punto de encuentro. También hubo un incidente en el Congreso con Leslie Quispe, una activista trans: le dijeron que tenía que entrar al baño de hombres y no al de mujeres. Gracias a la cobertura que le dimos, logramos evidenciarlo, y nos lo agradecieron. Eso es lo que más nos ha impulsado a seguir.

¿Cuál es su mayor reto?

Ser sostenibles económicamente. Estamos autogestionadas y quienes tenemos estos medios tenemos otras actividades, trabajamos en otras cosas en paralelo, así que es difícil hacerlo todo al mismo tiempo. Nuestro foco está en llegar a barrios, comunidades y sectores rurales, pero eso cuesta dinero porque hay que trasladarse. Por eso buscamos aliados en otras regiones; ahora tenemos gente en Cusco y en Ayacucho.

¿Qué le dirías a una periodista que quiera fundar su propio medio?

Que el mayor incentivo es el poder que tiene dentro de ella. Lo que nos moviliza es nuestra propia historia, o la de alguien cercano que ha marcado nuestras vidas. Que mire qué vienen haciendo otros medios con enfoque de género y se pregunte qué de nuevo puede ofrecer ella. Y que, desde el inicio, sea transparente con su mirada: son diversos los feminismos, y los lectores deben saber desde dónde se les informa.

Camille Whetteckey Torres

Estudiante de Periodismo en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Redactora periodística en el medio digital Departe.

Autor

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top