La convivencia con felinos mejora la salud mental, fortalece el bienestar físico y ofrece compañía emocional en un mundo estresante, según múltiples estudios científicos y testimonios de especialistas.

En tiempos de ansiedad y soledad, cientos de miles de hogares han encontrado en los gatos más que un compañero: un aliado para la salud emocional y física. Diversas investigaciones científicas sostienen que convivir con un felino puede transformar el estado de ánimo, reducir el estrés y fomentar el bienestar cotidiano en las personas.
Según la Asociación Americana de Psicología, cerca del 70 % de las personas que enfrentan dificultades emocionales reportan una mejora en su bienestar al interactuar con su gato. Su compañía serena ofrece un espacio seguro para procesar emociones y combatir sentimientos de soledad y angustia.
La compañía felina es significativa en la reducción de la soledad. En encuestas realizadas, más de tres cuartas partes de los dueños de gatos coincidieron en que la presencia de su mascota mejora su estado emocional y les hace sentir menos aislados en momentos difíciles.
Más allá del bienestar emocional, la convivencia con gatos se vincula con beneficios físicos. Estudios realizados por Elsevier han encontrado que vivir con estos animales puede reducir la predisposición a alergias y asma en niños expuestos desde temprana edad, al tiempo que ayuda a bajar la presión arterial en adultos.
El ronroneo felino, ese sonido característico, ha sido estudiado por su potencial efecto terapéutico: vibraciones entre 20 y 140 Hz podrían contribuir a sensaciones de calma, aliviar tensiones y, según algunas investigaciones, estimular procesos de recuperación y relajación.
Expertos en bienestar animal subrayan que los gatos, con su naturaleza independiente y afectuosa, ofrecen apoyo emocional sin demandas excesivas, lo que los convierte en compañeros ideales para quienes buscan consuelo sin presión constante de interacción humana.
Los gatos aportan bienestar emocional, reducen estrés, fortalecen la salud física y enriquecen la vida cotidiana. Más allá de su belleza y carisma, su presencia cotidiana tiene beneficios que muchos expertos ya consideran innegables.
