Protestas universitarias en la PUCP y la UNMSM: ¿cuál fue su impacto en la salud mental de los estudiantes? 

Arte: Zarai Ocsa

Las recientes protestas estudiantiles en la PUCP y la UNMSM generaron cuadros de ansiedad en sectores amplios de la comunidad universitaria, advirtieron Muriel Guerrero, psicóloga clínica de la Oficina de Bienestar Psicológico DAES de la PUCP, y Rocío Varillas, psicóloga enfocada en el sector educativo, mientras un estudiante anónimo relató el desgaste colectivo experimentado durante estos conflictos.

El especialista Martín Nizama Valladolid, en un análisis publicado por el Idehpucp, explica que los movimientos sociales pueden generar ansiedad ante el temor a la represión, creando un escenario donde la carga emocional se superpone a las exigencias académicas.

Según Guerrero, este malestar afecta tanto a quienes participan activamente como a quienes se mantienen al margen, vinculándolo con la pérdida de control y la incertidumbre: «La ansiedad tiene que ver con el control; cuando una persona quiere tener el control de la situación y no puede, porque la incertidumbre es parte de la vida, ahí es cuando nos sentimos ansiosos.» Varillas coincidió y agregó que «La incertidumbre ya es en sí misma un generador de estrés, porque afecta las necesidades psicológicas básicas del ser humano, la seguridad y el control», advirtiendo además que cuando el estudiante percibe la universidad como un espacio inseguro y hostil pueden aparecer conductas de aislamiento y desvinculación institucional.

Un estudiante anónimo describió cómo las protestas trastocaron los hábitos colectivos: «Ha sido un reordenamiento de cosas básicas como qué comer o dónde dormir, y eso evidentemente afecta la vida de muchos estudiantes», con afectación académica generalizada entre quienes relegaron exámenes para no reprobar. Quienes forman parte de mesas directivas o dirigen grupos estudiantiles cargaron con el mayor peso: «Muchas personas que tuvieron un rol de dirigencia han colapsado, muy desgastadas, y el estrés los ha consumido», y ante la ausencia institucional fue la propia comunidad quien respondió organizando talleres de primeros auxilios psicológicos.

Frente a este escenario, Varillas subrayó que toda universidad debe contar con protocolos formales de intervención ante crisis emocionales, mientras Guerrero destacó las iniciativas que la DAES ya implementa: talleres mensuales de salud mental con cerca de veinte participantes por sesión y el programa Motores de Bienestar, voluntariado que forma a estudiantes como agentes de bienestar en sus facultades. «No es como tal un plan que tenga un nombre, pero sí estamos abiertos a poder ayudar a quien lo necesite.»

José Joaquín Abí Tafur Rodríguez

Estudiante de Periodismo por la Pontificia Universidad Católica del Perú, cursante del 7mo ciclo. Redactor informativo, elaboró reseñas y recomendaciones cinematográficas. Redactor periodístico en el medio digital Departe.

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