
Las pensiones del sistema peruano representan en promedio entre el 33% y el 37% del salario que percibían los trabajadores durante su vida activa, una de las tasas de reemplazo más bajas de la región, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El organismo advierte que el sistema peruano mantiene dos regímenes contributivos no integrados —la Oficina de Normalización Previsional (ONP) y las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP)— que no logran cubrir ni al 30% de la población ocupada. La OIT atribuye esta baja cobertura a la alta informalidad laboral, que afecta a tres de cada cuatro trabajadores en el país.
Pobreza y trabajo informal en la vejez
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) registró que el 22,1% de los adultos mayores se encontraba en situación de pobreza en 2024, cifra que se eleva a 34% en zonas rurales. Pese a ello, el 52,6% de los adultos mayores participó activamente en el mercado laboral durante el cuarto trimestre de 2025, y el 78,3% de ellos lo hizo en condiciones de informalidad.
El acceso a salud también es limitado para este grupo. Según el INEI, el 79,3% de los adultos mayores presenta algún problema de salud crónico, pero solo el 34,5% accede a EsSalud, mientras que más de la mitad depende únicamente del Seguro Integral de Salud (SIS).
La OIT recomienda implementar un piso de protección social financiado colectivamente, que garantice ingresos mínimos en la vejez independientemente del historial de aportes, en línea con el Convenio 102 de la organización, ratificado por el Perú en 1961.
El reajuste pendiente en la PUCP
Entre los jubilados beneficiarios del Complemento de Pensión de Jubilación (CPJ) de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), un grupo reclama desde 2019 un reajuste de S/ 120 mensuales que, según afirman, la universidad se comprometió a otorgar. Griselda Quiroz Jiménez, quien trabajó 45 años en la institución, sostiene que ese monto está dentro de las posibilidades de la PUCP. «No es que va a poner en crisis la universidad. Está dentro de sus posibilidades, y es un compromiso que ellos dieron», afirmó.
Quiroz, de 76 años, recibe S/ 3.500 brutos mensuales entre su AFP y el CPJ, de los cuales S/ 1.180 se destinan automáticamente a un seguro médico privado, una cobertura que considera indispensable porque ninguna aseguradora la aceptaría a su edad si renunciara al beneficio.
Las movilizaciones para exigir el reajuste han tenido costos físicos para los manifestantes, cuya edad promedio supera los 70 años. Según relató Quiroz, dos compañeros sufrieron caídas al subir al transporte público para asistir a las protestas; uno de ellos murió de forma instantánea. «Las muertes no son solamente de cuestiones de enfermedades, a veces son de caídas», señaló.
